...a través de Bertha Dudde - 11.09.1960
BD 7697 Proclamando en Evangelio …

Debéis aprovechar cada oportunidad para proclamar Mi Evangelio, pues el tiempo vuela y es necesario hacer todo lo posible para guiar a los seres humanos a una fe viva en Mí, anunciarles el fin que se acerca y animarles para preparase para ello. Por lo tanto, bendeciré toda reunión que sirva para realizar el trabajo de la viña, Yo estaré en medio de Mis seguidores, iluminando su espíritu. Yo Mismo hablare por boca de quienes quieren servirme, y las almas siempre ganarán cuando se mueven en esferas espirituales.

Mi Enseñanza debe llevarse a todos los sitios, porque es necesario recordarles a los seres humanos una y otra vez que deben cumplir su verdadero propósito en la vida terrenal: trabajar diligentemente en sus almas para que un día puedan ser recibidos en el reino de la luz y la bienaventuranza. El mundo no tiene bienes espirituales que ofreceros, pero si se les trae el Evangelio, entonces recibirán bienes imperecederos que os acompañarán por toda la eternidad, pues tan pronto como sigan Mi Evangelio, sus almas madurarán y, tras la muerte de sus cuerpos, podrán entrar en el reino de la luz y la bienaventuranza.

La proclamación es también la proclamación de la obra de Redención de Jesucristo, y eso es lo que los seres humanos deben saber, pues sin Jesucristo no pueden ser salvos. Por lo tanto, el trabajo en Mi viña es de suma importancia; porque muchos campos que ahora están en barbecho todavía necesitan ser cultivados … muchos más corazones deben ser receptivos a la semilla que Yo Mismo distribuyo entre vosotros, Mis siervos en la Tierra, y que verdaderamente puede dar el fruto más glorioso si la tierra ha sido nutrida y cuidada, si ha sido bien preparada para recibir la semilla.

Y este es vuestro trabajo, Mis siervos en la Tierra: llevar continuamente Mi Palabra a quienes desean recibirla, guiarlos constantemente hacia Mi amor y Mi gracia, que se manifiestan a través de la transmisión directa de Mi Palabra. Siempre que sea posible, hablad, es decir, poneos a Mi disposición, para que Yo Mismo pueda hablar a través de vosotros. Y Mi Palabra tendrá gran poder y a veces incluso ablandará corazones que anteriormente todavía estaban apartados de Mí, pero que ya no son capaces de resistir a Mi mensaje.

Y To os quiero bendecir por esto, pues ha llegado la tarde, y pronto descenderá la noche, de la cual ya no habrá un despertar a la mañana … Porque el tiempo asignado a la humanidad para su esfuerzo de perfección ha expirado. Por lo tanto, debéis anunciar continuamente el fin y exhortar a vuestros semejantes a ser diligentes y a recordar sus almas, para que no se pierdan; debéis decirles continuamente que se encuentran ante un acontecimiento que cambiará el mundo, aunque no quieran creerlo …

Debéis anunciarles el próximo acontecimiento natural y el fin que le seguirá … para que se esfuercen todavía en la última hora, para que aprendan a creer si prestan atención a las señales del tiempo. Por eso debéis ser siervos celosos para Mí, porque a través de vosotros quiero dirigirme a los seres humanos, siempre que me lo permitáis … Recordad que vuestros semejantes se encuentran en una gran necesidad espiritual y tratad de ayudarlos … Predicadles el Evangelio, predicadles sobre el amor, llevadles continuamente Mi Palabra, y Yo estaré con vosotros y con todos aquellos con Mi bendición que no cierren sus corazones cuando Yo quiero dirigirme a ellos a través de vosotros …

Amén